Romería del Cristo de las Batallas: Tradición y Devoción en Toro
La festividad del Santísimo Cristo de las Batallas, patrón de la ciudad de Toro, es una de las citas más importantes del calendario de romerías de la provincia de Zamora. Se celebra cada año coincidiendo con el Lunes de Pentecostés (50 días después del Domingo de Resurrección), reuniendo a miles de fieles en una jornada que combina fe, gastronomía y convivencia al aire libre.
Historia y Milagros del Patrón
El Cristo de las Batallas goza de una devoción milenaria. A lo largo de los siglos, se le han atribuido numerosos milagros, muchos de los cuales han quedado documentados en la excepcional colección de exvotos que hoy se conserva en la Iglesia de San Sebastián.
Como preparación para el gran día, durante las nueve jornadas previas se celebra la tradicional novena, un punto de encuentro fundamental para los hermanos de la cofradía y los vecinos de la localidad.
Las Vísperas y el «Bizcochón»
La celebración comienza la tarde anterior con las Vísperas. Tras el rito religioso, la Cofradía celebra su Asamblea General, un momento marcado por una tradición gastronómica única:
-
El reparto del Bizcochón: Los abades obsequian a los cofrades con este dulce típico toresano.
-
Acampada en la Pradera: Al caer el sol, los alrededores de la ermita comienzan a llenarse de jóvenes y familias que bajan con sus meriendas y utensilios para pasar la noche bajo las estrellas en un ambiente festivo.
El Día de la Fiesta: Un programa lleno de fervor
El lunes de romería, el entorno de la ermita se convierte en el epicentro de la actividad de Toro:
-
Misas Matinales: Desde temprano se suceden las eucaristías, muchas de ellas dedicadas a las diversas asociaciones de la ciudad.
-
Misa Mayor (12:00 h): El acto central de la mañana, que cuenta con la asistencia de las autoridades locales y la directiva de la cofradía.
-
Limonada y Convivencia: Tras la misa, los mayordomos invitan a los cofrades a la tradicional limonada y dulces típicos, mientras la pradera se llena de mesas preparadas para la comida campestre.
La Procesión y la Merienda en la Pradera
A las seis de la tarde, el sonido de la Banda Municipal de Música «La Lira» anuncia el momento culminante: la Solemne Procesión.
Las imágenes del Cristo de las Batallas y la Virgen de la Guía recorren los alrededores de la ermita en hombros de sus devotos. Una vez finalizado el desfile procesional, la fiesta no termina: los toresanos permanecen en la pradera disfrutando de las meriendas con amigos y familiares, estirando la celebración hasta el anochecer.
