La oferta gastronómica de la ciudad es amplia y variada numerosos restaurantes esperan al visitante y al turista. Platos típicos contundentes, postres y tapas como las “calandracas” forman un añadido enriquecedor para el turista gastronómico que vivirá un experiencia inolvidable en la ciudad del Vino.
Hoteles de tres y cuatro y cinco estrellas, apartamentos y casas rurales dan a Toro una aceptable capacidad hotelera para una ciudad que triplica su población en momentos puntuales del año coincidiendo con sus fiestas.
El término municipal de Toro se sitúa en el noroeste de la península ibérica en la submeseta norte a orillas del río Duero. En un cerro elevado sobre el río cerca de 100 metros de altura y a escasos 30 kilómetros de la ciudad de Zamora. La vista desde el mirador del Espolón en días
La ciudad está llena de monumentos y de historia. Ciudad vaccea llamada “Arbocala” de donde se cree que parte el monolito “verraco” que da nombre a la ciudad ya que asemeja a un Toro. Un paseo por la ciudad La provincia de Toro lo fue de Castilla hasta el siglo XIX. Miradores y parajes increíbles,
