Las Iglesias

San Julián de los Caballeros

La Iglesia de San Julián de los Caballeros de Toro (Zamora) es un antiguo templo mozárabe reconstruido en el siglo XVI por el arquitecto Rodrigo Gil de Hontañón. Su fachada, de transición gótico-renacentista, fue reedificada en 1879, trasladándose a ella la portada principal, procedente del antiguo monasterio de San Ildefonso y en la que puede leerse "En esta iglesia se mantuvo público el culto católico en tiempo de los sarracenos”. Sobre la portada un gran ventanal redondo, y a su derecha la torre campanario, que data de 1606. La iglesia,  es de forma rectangular y está estructurada en tres naves de igual altura separadas por arcos formeros y un ábside central.

En el  interior destaca sobremanera el retablo mayor, de estilo renacentista, que cuenta en pinturas la historia de San Julián y Santa Basilisa. Está compuesto por un banco con relieves de los apóstoles, otras figuras y un sagrario; sobre él, otros tres cuerpos con juegos de columnas dóricas y corintias, la estatua sedente de San Julián obra que da nombre a la Iglesia y una escultura de la Asunción, y rematado con un pequeño calvario, todo de la escuela de Esteban Jordán. Su púlpito de madera tallada del siglo XVI también procede del antiguo monasterio de San Ildefonso,  y contiene figuras de santos, ángeles y mascarones.

La iglesia acoge también las sepulturas de toresanos ilustres, como Antona García, heroína de la causa de Isabel la Católica, y su marido, Juan de Monroy; Pedro Celestino Samaniego, quien fundó la Obra Pía que lleva su nombre con el fin de prestar grano sin intereses a los labradores pobres de Toro para la siembra, a condición de devolverlo después de la recolección; y Pedro de Vivero, ascendiente de los marqueses de Valparaíso. GALERÍA DE IMÁGENES

Santísima Trinidad

Conserva restos arquitectónicos del s. XII al XII con una larga serie de intervenciones posteriores. Esta iglesia esta situada en la plaza de la Santísima Trinidad, fue construida en piedra y ladrillo sobre los restos de otra iglesia románica que pertenecía al segundo recinto amurallado.

Utilizando una morfología cuadrangular en vez de semicircular se erige su cabecera dentro se construyó una nave rectangular de ladrillo y encofrados de cal y piedra como también se hiciera en diferentes iglesias toresanas como el Salvador, Arbás y el Santo Sepulcro. En su interior destacar el retablo del altar mayor, numerosas esculturas y pinturas.
En el coro existe un órgano de tubo compuesto y realizado en madera policromada.

Santo Tomás Cantuariense

La Iglesia de Santo Tomás Cantuariense es una Iglesia fundada en 1163 que con el transcurso de los siglos se declara en ruina en 1794. La iglesia posee trazas en su interior de los orígenes mozárabes de las repoblaciones realizadas por Alfonso III.

La Iglesia posee tres capillas en la cabecera, la central, cerrada con bóveda de terceletes, la meridional y la septentrional están abovedadas con crucería.

Data del s. XII, reconstruido a finales del s. XVII. Destaca el retablo mayor.

San Sebastián de los Caballeros

Fue parroquia desde el s. XIII, reconstruida en el xvi fue restaurada para albergar las magníficas pinturas murales pertenecientes al monasterio de santa clara. De estilo gótico-lineal, datan del s. XIV.  Está situada en la plaza de la Paja, uno de los espacios abiertos con fines comerciales en torno al primer recinto amurallado. Ante la ruina que debía padecer a principios del S. XVI Fray Diego de Deza, decidió re-edificarla a su costa en el año 1516. GALERÍA DE IMÁGENES

Es de planta rectangular, consta de una sola nave, con capilla mayor. Tiene bóvedas de crucería, de cuyas claves penden las armas del famoso obispo Deza, confidente y consejero de Cristóbal Colón. En la actualidad es museo de pintura gótico al albergar las pinturas murales del monasterio de Santa Clara, cuenta con esculturas y pinturas de gran interés y puede visitarse en la ruta marcada para tal fin.

Santa Catalina de Roncesvalles

La iglesia de Santa Catalina de Roncesvalles de Toro fue construida en una mezcla de sillería de piedra y ladrillo. La entrada o portada principal tiene una galería porticada. El interior el altar mayor presidido por un retablo de estilo barroco, procede de la Iglesia del Santo Sepulcro. Fue construido por los imagineros: Alonso Rodríguez y Alonso Entrala y el dorador Juan Hidalgo. En estos momentos está desacralizada y es lugar donde se guardan los pasos de Semana Santa de la Cofradía de Jesús de Nazareno y Ánimas de la Campanilla. El día 13 de abril de 1957 la iglesia sufrió un grave incendio en el que se perdieron obras de gran valor y uno de sus pasos más famosos “El Caballo de Longinos”.